miércoles, 5 de abril de 2017

LA CAJA DE PANDORA


Justo en  estos momentos, muchos pensamos que estamos viviendo tiempos complejos y ciertamente lo son. Pero si reflexionamos un poco, nos podremos dar cuenta de lo que se nos viene encima. Una inmensa sombra de una “Torre de Babel”, se cierne sobre los seres incapaces de entenderse unos con los otros, pero lo peor es, que muchos seres no se entienden a sí mismos... Tal relato bíblico que dio origen a dicha fabula, la que parece reciclarse en los anales de la historia.
¿Cómo analizarlo?  Bueno, el solo hecho de pensar que los perpetradores que gestaron este monstruo, el que inicia su ingesta con cerebros humanos desvalidos y primarios, les pone de manifiesto. Son tan ignaros dichos promotores, que no tienen ni la remota idea de que puede acontecer en un futuro cercano, más cuando la misma bestia alcance la madurez… Todo fruto de prácticas implementadas sobre la base de una ignorancia cultivada y una pasmosa falta de formación integral, que dispersa sus sombras en la construcción de un estado, país, nación, civilización.
Los griegos, nominaron a esto que vivimos como: “El destape de la caja de Pandora”. Mítico recipiente que contenía los males que aquejarían a la humanidad. Y parte de esos males ocultos en dicho recipiente, fueron  posteriormente liberados por la curiosidad de la ignorancia. Más tarde esos males fueron puestos sobre el relieve social, por el conocido monje Evagrio Póntico. El los nominó como: “Los ocho vicios malvados”. Los que se conocen hoy como pecados, y son: la lujuria, la avaricia, la ira, la tristeza, la acedia, la vanagloria, la soberbia y la gula. Cada término de estos tiene suficiente esencia para escribir todo un gran libro. ¿Acaso nos son conocidos…? Bueno, los perpetradores, en su doble rasero, los disfrazan de otras formas y con diversos apelativos modernizados, para no incurrir en un insulto, y enfrentar el Concordato…
Cuando estos vicios se desatan y se esparcen sobre la humanidad, se declaran como una plaga difícil de controlar,- los organismos internacionales de la salud lo declararían una pandemia-, y que corrompen la parte más débil de ser humano… su mente. Aquellos hombres y mujeres incapaces de interpretar la realidad última, -gracias a su educación formal-, quedan sus mentes desbordadas, sus voluntades diezmadas, y se cae  en el sendero de “la barbarie” lugar donde no existen ya, principios ni valores.
Y todo esto gracias a nuestros geniales líderes políticos, los que con sus acciones desaforadas han despertado en los hombres, sus lados más oscuros. Así se desatan otros males, de la dichosa caja, tal vez más pecaminosos que los anteriores. Los que conocemos como: el robo, la violencia, la opulencia, el desenfreno, la corrupción, la demagogia, el oportunismo, la desvergüenza, la indolencia, el abuso, el cohecho, las guerras…
Cuando se siembra en los corazones de las poblaciones menos dotadas, estos vicios, sumados a los anteriores; la población será incapaz de contener la avalancha que desata las oleadas de estos males destructivos. Pues carcomerán  las almas de los débiles, hasta el tuétano, y los llevará sin remedio a las puertas de Dante.
No tener observancia en lo que se van a convertir los seres menos dotados, con sus actos de hoy-mañana, son el síntoma del infantilismo e incapacidad de los seudo-líderes, los que arrastran al desfiladero a las masas desbordadas, y que tendrán que enfrentar lo que es inevitable e irremediable. Y estos dirigentes fueran conscientes de sus actos, entonces sería peor de lo imaginado pues, estaríamos frente a los emisarios del mismísimo Belcebú…
Frente a esto, habrá muchos que acusarán a sus padres por su laxitud, otros acusarán a la sociedad por sus injusticias, la mayoría lamentará la vivencia, sin siquiera comprender el cómo se pudo llegar a tal situación… La realidad es que vamos montados en un ferrocarril en el cual su conductor está narcotizado y que piensa que la velocidad de la máquina es, “pura percepción”, pero cuando se enfrente a los territorios sinuosos, el bacanal, el jolgorio, y el ruido interno, no le permitirá ver con claridad los actos que deben ser asumidos para evitar la inminente catástrofe.  Todo esto no es el presagio de un pájaro de mal agüero, es simplemente el recuerdo de una historia retorcida, revivida, pero aumentada en una realidad virtual en 3D.
Que tenga oídos, el que pueda escuchar, que tenga ojos, el que pueda ver, que tenga palabras, el que pueda hablar, que tenga sentido común, el que aún no haya sido dañado… Para poder sobreponerse a esta realidad que nos sobreviene y nos abruma, tendrá el hombre que regresar al templo, purgar su mente, liberarse del asedio, siendo un mendicante centrado en su pensamiento, centrando su pensamiento en su mente, centrando su mente en la conciencia, centrando la conciencia en la fuerza universal que nos gestó como criaturas pensantes.

Aquella fuerza universal que recogió los males, y los confinó en la oscuridad en una caja misteriosa, enterrándola en las profundidades de la tierra, evitando a toda costa que se escaparan por las hendijas. Ya que fueron enterrarlas en las profundidades tal como la madre tierra enterró en sus entrañas, lo que hoy conocemos como petróleo. Millones de años en su infatigable labor, para liberar a la atmosfera los pestilentes gases que hacían que el planeta fuera inviable para una vida sana y próspera. Pero los desaprensivos ególatras frotaron la lámpara y liberaron al genio nefasto, así desataron los insidiosos males de… La caja de Pandora.  

miércoles, 1 de marzo de 2017

SOCIEDAD Y REALIDAD



Cuantas hermosas e inspiradoras piezas de oratoria hemos presenciado en el transcurso de nuestras vidas ciudadanas… Cuantas hermosas e inspiradoras piezas de retórica política, donde impolutos hombres, se elevan sobre los demás…
Pero la realidad de la conducta social,  en especial, la de grupos minoritarios, marcada por la arrogancia, la corrupción, las ansias de riquezas desmedidas logradas en tiempos récord, nos dan otra señal…  Claro, vista de reojo, por cualquiera que haya trabajado toda su vida hasta haber dejado su salud y pellejo, para alcanzar apenas lo suficiente para vivir dignamente – cotejo discrecional para el momento- contrastando con las habilidades de las nuevas generaciones, que dejan minúsculo a cualquier Titan del pasado, los que se sienten desvalidos, mediocres, enanos, frente a la sabiduría de los nuevos protagonistas del entramado y enmarañado tejido social.
Y es tiempo de preguntarse, ¿Dónde y cuándo nace en una sociedad, estos afanes de opulencia, descaro, desenfreno, y arrogancia, que hoy exhibimos…? También nos preguntamos ¿Acaso los hijos no aprenden de las acciones de sus padres y de su sociedad, como del pasado historio legado a la humanidad?
El viejo taoísta Lao Tse decía, 600 años antes de Cristo: “La gente estará  hambrienta cuando el gobernante consume demasiados tributos. Por esto se hace difícil gobernar a las gentes,  cuando el que manda le apetece más de lo necesario.”  Nos recordaba en otro pasaje: “Cuantas más órdenes y leyes sean promulgadas, habrá tantos más ladrones y salteadores para violarlas.” Leíamos en otros textos “Suprime la habilidad, abandona las ambiciones y desaparecerán los ladrones y los bandidos. “Poner mucha estimación en las cosas cuya posesión se hace difícil, es causa de que el pueblo se convierta en ladrón. Y cuando sale a la luz la sagacidad y la astucia, entonces se da a conocer la gran hipocresía.”
¿Qué pasaba por la mente de este viejo? Su sabiduría brotaba de la observación de lo sencillo, lo que salía del pellejo del pueblo, y la codicia de los funcionarios. Entonces… ¿Quiénes ha llevado a nuestros pueblos a esta locura,  violencia, desmán, e  inmoralidad…? ¿O es acaso el espejo de los que tienen vista y exposición pública, lo que determina la conducta de las mayorías?  
Los pueblos se resisten a las leyes, cuando existe la impunidad e iniquidad, los pueblos se vuelven violentos, cuando sus funcionarios son arrogantes, el pueblo se vuelve ladrón, cuando sus funcionarios son opulentos, el pueblo se hace terrorista cuando sus funcionarios son déspotas, el pueblo se hace inmoral cuando sus funcionarios son corruptos…
Y esta es nuestra realidad y querer ocultarla bajo discursos y presentaciones de cifras que solo satisface a minorías y al papel que lo aguanta todo, dejando atrás a una población que cada vez más, ve más  lejos la realidad que ha esperado por años, siglos, y milenio... Y el maestro Jesús nos dijo “Surgirán muchos falsos profetas y extraviarán a mucha gente. Al crecer la iniquidad se enfría el amor de muchos seres humanos…”
Pero todos estos bellos pasajes de la historia, solo son suficientes para llenar con tinta los papeles mojados por las lágrimas de los desposeídos, que ven y observan, con ojos desorbitados, la vida de los del “poder”…, -si es que lo alcanzan a verlo por su eterna ignorancia y su incapacidad de hacer causa común- y cómo la argucia es riqueza, y la corrupción y opulencia es la visa de paso a los altares de los templos de sus paladines, el pueblo sigue siendo el pueblo, los come…  El pueblo -como siempre- ve a la distancia aquellos que se vendieron como sus caballeros de la justicia y equidad. Pero atónitos, los ven convertirse en los actores que dejan boquiabiertos hasta los reyes medievales que aún gobiernan en el antiguo continente… ¿Por qué? Pues simplemente ven como un embajador de una isla del tercer mundo recibe emolumentos superiores al Príncipe -de la no menos envidiable- Madre Patria, y superior a lo recibido por el canciller de la locomotora de la economía del viejo continente, o más que lo que recibe el primer ministro de la mancomunidad británica…
Pero esto lo saben a la perfección los ilustrados, -por demás-, pero sus falsos principios y valores superan cualquier consciencia maquiavélica que se pueda manifestar. Todo ha llegado al lindero del foso profundo, se ha perdido cualquier atisbo de humanidad, el ego ha carcomido la carne, como el comején se hace cargo de hacer polvo, la vivienda sagrada del alma humana.
Pena y angustia; desespero y desaliento; nerviosismo y desasosiego; irregularidad en las corrientes pránicas; estos son los signos y los resultados de esos obstáculos que genera el ego enfermo, faltos de claridad… (Pasaje de Patanjali, en la india en el siglo X).  No solo esto, lidiará el propiciador, también el propiciado. Es una estela que dejan atrás los cometas que pasan por el firmamento, esparciendo su cortina de augurios y presagios fantasmales, a toda la humanidad. La envoltura de la conciencia que guarda la ira, la lujuria, la gula, y atropella la mente con el orgullo, la envidia y la avaricia.
Visto de primera mano el Buda Gautama Sakyamuni, una vez dijo: ¿De qué sirve vestirse con pieles finamente curtidas, mientras nuestro estado interno es una maraña sin fin…?
Seguimos observando y observando y languideciendo, mientras las migajas caen de los cielos de los pródigos materialistas, que tienen claro, -por demás-, que no habrá juicio final, ni habrá infierno para purgar su desacato, sus desvarío, y mucho menos los sufrimientos producidos a los seres dejados atrás llenos de miseria, pero peor, llenos de miseria humana, ignorancia, inmundicia, desamor, violencia y maldad. Pero frente a cualquier desasosiego, ellos están protegidos por sus riquezas y protegidos de todo mal…

AMEN.       

miércoles, 1 de febrero de 2017

LA MARCHA DEL PUEBLO


El pueblo desesperado, marcha en paz, por exactamente los mismos reclamos de los últimos cincuenta años de vida republicana. ¿Resultados…? ¡Ninguno!  Solo cambio de actores que juegan el mismo papel, el de “depredador de turno”... El pueblo marcha por el legítimo derecho de exigir que no se le siga robando el fruto de su trabajo, tributado por medio de impuestos que el estado exige pagar y que  –supuestamente- administran esos recursos para ofrecer los servicios más básicos de la sociedad, los que  tampoco ofrece como establecen las leyes… y lo poco que se ofrece es de tal mediocridad que su efecto no se hace sentir en la población.
Pero lo que el pueblo no entiende es que la fiebre no está en las sabanas, es un problema más complejo que simplemente organizar una marcha para pedir transparencia, no corrupción y no impunidad. El real problema se encuentra en el sistema mismo que propicia dicha corrupción. No es un problema de quien está en los puestos de poder, está en quien fiscaliza a esos puestos y bajo que reglamentos.  El sistema es un entramado, un tejido densamente enmarañado, dislocado de tal forma para que nadie se escape de sus finos hilos y si alguien osa intentar enfrentar estos tinglados, entonces cae víctima de su propio peso y no es aceptado dentro del club de moda.
Reconocer estas debilidades y no tener propuestas de como desenmarañar este gran entuerto, deja al pueblo en un perfecto limbo y las demandas nunca podrán ser satisfechas. Esto simplemente significa que los partidos mejor intencionados no logran dirigir al pueblo bajo una consigna coherente y definitoria para resolver este problema.  Ellos se venden como los salvadores, pero en realidad cuando llegan a los estamentos del poder, simplemente se acomodan a la realidad de un estado, hasta entonces desconocido, con sus arcas abiertas para ser desfalcadas. Luego tienden a querer perpetuarse en el poder y para ello necesita recursos financieros  más que ideas y propuestas.
No se puede pensar que pidiendo al ladroncillo que azota al barrio, que: ¡Por favor no nos robe más!, que ¡sea bueno y respete a la comunidad trabajadora! ¿Acaso creen ustedes que el ladroncillo se conmoverá con nuestra manifestación popular, pidiéndole que no nos robe más? Pensar que esto será posible es una real  y pura ilusión infantil… y es exactamente lo que le pedimos a nuestros políticos… La única forma es acorralar y prever, conocer las fisuras y desmontar su trama, tejer una tela de araña para que sea imposible salir de la misma con recursos provenientes de la corrupción.
Luego habrá que emprender una campaña de siembra valores éticos y morales en nuestra sociedad, para que los mismos ciudadanos se vean en su actuar, si piensa en ello y cree que no es verídico lo que planteamos, pregúntense que acontece en las escuelas del sector privado todas las mañanas y las horas de salida de esos recintos… acaso las familias de los educandos se comportan al nivel requerido de civismo y respeto a sus compañeros, y demás ciudadanos que circulan por la vía de aquellos recintos???, o son igual de oportunistas, desvergonzados, anarquistas, irrespetuosos… por igual al salir de los oficios religiosos o cualquier actividad multitudinaria… pero también al igual que los políticos que tenemos… Nuestros políticos no son extraterrestres, son las mismas personas que usted y yo en un momento dado. O acaso se olvidaron de quienes publicaron los álbumes de la corrupción, de quienes hablaban de que con el dinero que se escapaba en las garras de la corrupción se podría duplicar el presupuesto nacional… esos son los mismos que hoy nos gobiernan.

Esto nos quiere decir que sin propuestas claras, de forma y fondo, para frenar la corrupción, simplemente estaremos jugando “al ladroncillo travieso”… La sociedad en algún momento debe de dejar atrás el infantilismo y aprender a como estructurar propuestas de transformación social contundente y estable en el tiempo. El castigo ejemplar es una de las soluciones, si no preguntemos a otras sociedades como limitan a sus corruptos. El ejemplo alecciona y se piensa dos veces incurrir en la falta, pues simplemente pedirán clemencia, donde no la encontrarán...  

miércoles, 4 de enero de 2017

EL DILEMA ÉTICO Y MORAL DE LA SOCIEDAD GLOBAL



Cada fin de año intento reflexionar sobre algún tema de importancia. Uno que me llamara la atención y que fuera relevante, pero sobre todo que me haya causado escozor cerebral. Y el tema elegido fue: El dilema de la ética y moral social a nivel global.  Solo pensar en ello me causó un terremoto de complejidades mentales, puesto que me enfrentó a una realidad desgarradora.
Me hizo cuestionarme ¿qué es lo ético y moralmente correcto…? por supuesto encasillado en los principios clásicos aprendidos por los años de educación a los que me he sometido, por mis inquietudes como ser humanista. Y lo que es ético y moralmente correcto lleva a enfrentar al hombre social de la generación pasada, como soy –hombre de la tercera edad- a los que son los principios que manifiesta la sociedad del mundo global en pleno siglo XXI, o lo que se logra ver con claridad cuando se llega a la tercer edad...
Por lo regular el tema se hace más sencillo cuando se enfrenta a los principios de que: “lo que no es bueno para ti, no lo será para el otro” o “trata al otro como te gustaría ser tratado”, como también que “el derecho de la convivencia pacífica comienza con el respeto al derecho ajeno”. No creo que sea muy complicado comprender estos enunciados, pero todo dependerá de quien, como y donde se enarbolen dichos principios, de acuerdo a las continuas nuevas reglas impuestas por el poder de turno, ya que este actúa bajo los principios, del camaleón…
Pero lo que podemos ver es una realidad, marcada con un distintivo principio de doble rasero… el que lo describe como: “lo que favorece a mí y a mi clan, es lo correcto, pero cuando es el mismo tema que se aplica, pero en contra mía, entonces deja de ser lo correcto” y por ende te meto el poder por donde mejor te quepa…
Este dilema hoy está más expuesto que nunca, o por lo menos más visible, gracias a los medios de comunicación masivos, unos manipulados, otros vejados, unos vistos desde los intereses de ciertos grupos y los que intentan ser más independientes. Esto nos quiere decir que al parecer “el poder” es el que determina que es o ético y que no lo es… Como podemos ver, no es la razón y la lógica, no son las leyes y convenciones internacionales y locales, es, lo que el grupo de turno plantee como tal. Y será socialmente aceptado de acuerdo a cómo se pueda filtrar del mejor modo y argumentarlo con los tirones de moños más insólitos que pudiéramos imaginar…
Sabemos que la historia humana está plagada de estas distorsiones y pareciera que es “la regla de oro” que siempre imponen, los que más pueden… y será la regla vigente en el período en que se mantenga la supremacía. En ese momento no imperan los valores sociales establecidos por la civilización humana, pues se crean estándares supuestos, sobre puestos o mal puestos, con tal de doblegar la realidad infalible. Además se defienden con los métodos hartos conocidos –la fuerza- como primer motor social…
 Se crean conmociones, distorsiones, dificultades imperiosas, desgarros y todo ello hay que lidiarlo con los subsecuentes estadios de enfermedades psicofísicas, mentales y emocionales, sin contar con la pobreza y sus secuelas. Toda una sociedad cuya personalidad no logra madurar para encontrar el derrotero de comulgar con los principios que rigen a la naturaleza humana evolucionada y supuestamente desarrollada...
La sociedad global del siglo XXI se encuentra entre dos agua, o peor entre un cuarto de agua de un lado (los pendejos) y unos tres cuartos de aguas del otro lado (los que sostienen el poder), marcando aún más, en el desequilibrio de lo que se pudiera llamar sensatez. La sociedad no puede entender lo que le está sucediendo a sus estructuras fundamentales… pero que lo vive en carne propia con llagas abiertas y purulentas, y ésta es una triste realidad. Esto manifiesta el nivel de esclavitud vivido por el ser humano común, durante toda la historia conocida por el hombre social congregado, el que siempre lucha por su libertad o mejor, los que se atreven a plantearse ser libres, que precisamente no son las mayorías…
Vemos una sociedad llena de guerras, violencia sin control, donde los animales primarios se horrorizan del comportamiento del “rey de las especies”… daños al medio ambiente, robos en cada rincón del minúsculo planeta en que vivimos, engaños, desfachatez, principios retorcidos, hegemonías desproporcionadas, corrupción en cada instancia, un sociedad cargada de impuestos para enriquecer a minorías enquistadas, defensas de los derechos humanos de los delincuentes por encima de los derechos del vilipendiado, cárceles donde se gradúan en el más alto nivel, los que se adhieren a los principios vendidos y formulados, pero no adecuadamente entrenados para hacerlo con la suficiente elegancia y crueldad… en fin, para que enumerar más de lo que todos sabemos y que somos incapaces de darles una solución…
Como podemos ver el tema de lo ético y lo moral ya no son debatidos en las, escuelas, universidades, centros de formación primarios y están ausentes en las mayorías de las  familias, ya que no quieren quedar con cargo de consciencia, pues temen formar “personas desajustadas” para el mundo de la calle, el real mundo  de un futuro incierto. Se piensa que la calle les formará adecuadamente, si sobreviven en ellas…
Lo que si podemos dictaminar es que la sociedad del siglo global está en manos de personas enfermas, donde sus principios morales y éticos son: la opulencia, la violencia, la corrupción, el desmán, la mentira, el oprobio, el descaro. Todos principios ¡muy saludables!, manipulables, moldeables, retorcidos y sin dudas también ¡muy elegantes!… todos prestos a formar enfermos eternos, intelectualidad mediocre y poblaciones confundidas, seres amorfos, sin espíritu de lucha y sobre todo, esclavos… esclavos eternos… deslumbrados por cualquier… espejito, perdón… telefonito, perdón… cualquier medio que se les ponga en las manos para que sus cerebros queden en las etapas más alienadas posibles.
Es difícil ver con claridad el futuro que les espera a una sociedad como la que construimos con nuestro,  “¡a mí que me importa!” o “¿y yo que puedo hacer?” o simplemente no pensarlo... 

Pero recordemos al  viejo refranero que rezaba: “Árbol que crece torcido, jamás se endereza, y solo sirve para hacer leña”. Así inicia un nuevo año lleno de incertidumbre para los “súbditos del sistema” y muy bien delineado para los que se encuentran bajo las sombrillas de la nueva ética y moral del mundo global. Pero quiero recordarles que si hay mecanismos para darnos la sociedad que queremos, es cuestión de soñar, organizarse, luchar, tener principios y valores definidos y sobre todo, no cejar…         

jueves, 1 de diciembre de 2016

La partida de otro líder inmortal…

La partida de otro líder inmortal…
Nací cuando tú estrella regía en el firmamento latinoamericano… Me crié con tus incesantes entregas llenas de pasión y elocuencia... Y moriré con tus legados irrefutables...
Aprendí en este corto viaje que se puede ser patriota sin pasar factura, emulando al generalísimo Máximo Gómez, aprendí que se puede ser un ideólogo de la libertad de los pueblos, emulando al prócer José Martí, que se puede ser un político, sin ser corrupto y traidor a la causa que se enarbola desde los inicios. Que se puede ser un líder, acompañado con líderes compañeros, que un pueblo jamás olvidará, como al comandante Camilo y el carismático Che.
Aprendí que los pueblos siguen a ciertos líderes, cuando sienten que son genuinos. Aprendí que se puede ser un intelectual sólido si ser opulento y engreído. Quedó puesto de manifiesto… que se puede soñar e intentar hacer realidad sus sueños, frente a todas las adversidades. También aprendí que se tiene que luchar toda la vida por lo que se cree y por lo que tu convicción intima te dicta. Que se puede tener ideología y principios, aunque no todos compartan tu punto de vista…
Pero más aún, viví el proceso de que lo más difícil no es arriesgar la vida por la patria cuando se toman las armas para defender su integridad, sino que lo realmente difícil y complejo es, guiar a un pueblo a conectarse con los nuevos principios y hacer causa común. La dificultad de construir un país en valores y fundamentos diferentes a los propuestos e impuestos por siglos, impuestos por los imperios de siempre… los imperios de la esclavitud, imperios del feudalismo, imperios del colonialismo, imperios del capitalismo voraz, los imperios de las dictaduras militares, los imperios de la banca y corporaciones internacionales impúdicas… y aprendí que lo más difícil es enfrentar la apatía y la frustración de los comunes.
 Viví el proceso en el que se intentó matar de hambre a un pueblo con bloqueos, a pueblos indefensos… pero que estos salen victoriosos cuando se tiene vergüenza… Viví la experiencia de que a los hombres se les respeta cuando su coraje es genuino y que sus principios no se negocian por migajas. Vi como con la inteligencia, la astucia y capacidad de anticiparse, vence a ejércitos multinacionales, a las maquinarias de destrucción masiva y sobre todo vencer a la desvergüenza y la ratería.
Vi cómo se hizo todo lo que se puede hacer, vendiendo la imagen e idea del fracaso, para que se fraguara en la mente de los pueblos explotados... Hasta muchos de los propios se hicieron cautivos de la encomienda, pero con gallardía se logró ganar un espacio, que aquellos conducidos impúdicos inquisidores jamás podrán ocupar y mucho menos lucir…
Sé que se ha querido vender la idea que solo dejaste pobreza material, que derrotaste a tus rivales sin compasión, pero esos, no cuestionan si esos rivales hubieran hecho lo contrario, o que los mismos estuvieran a la altura de la solidaridad y de la entrega. ¿Qué han hecho por sus pueblos, esos detractores…? Es por ello que no se habla de todos los niños que nacieron bajo tu signo zodiacal, que se criaron y vivieron orgullosos de ser parte de la historia, con salud, educación y dignidad… pero hoy eso simplemente se considera una obligación, por aquellos que pocos han trabajado para merecerlo.  
Se intenta opacar la entrega de los compañeros que creyeron en ti y que fueron soldados abanderados de la solidaridad humana, la justicia social y el derecho de la autodeterminación de los pueblos. Pero en el discurrir de los años, el cieno se posa y deja ver con claridad la desvergüenza y el doble racero. Sabemos que los egos no dejan ver con claridad sus intenciones últimas y mucho menos la imparcialidad en los hechos, que los intereses contrastan con la mediocridad, los que azuzan con el miedo y con el terror sin límites, manifiesto en los confines de nuestro minúsculo planeta, y sobre todo a los que no se someten.
Pero cuidado, tampoco nos ciega el ego, errores se cometieron y muchos. El sistema y el hombre no se acoplaron con facilidad a la ideología de lo compartido, sé que se violaron las leyes que sustentaban la ideología, cuando se estudia con cuidado y mesura su filosofía, la que se estancó por falta de pensadores o por opresión de los inflados de poder. Pero sobre todo el fracaso radicó en que se sobre estimó al hombre mismo, el que no está preparado para un nuevo sistema, basado en lo compartido, lo justo, lo solidario y de libre pensamiento.
Muchos pueblos abrazaron la solidaridad social durante la ignominia, cuando quedaron destruidos por las guerras y cuando las hambrunas asolaron. Claro… allí la solidaridad si primó y fue bienvenida, pero cuando quedó resuelto el conflicto y se normalizo las carencias, de nuevo brotaron los egos enfermizos del “yo primero y los demás que se jodan…” Al parecer la necesidad no ha sido suficiente y el despelote no ha llevado suficiente agua para el desborde del cauce… solo tal vez, entonces se comprenderá que la forma de vivir que nos venden, solo nos lleva al derrotero del… descojonamiento por Víctor Hugo. Próxima novela que será escrita por algún espectador anonadado y absorto de la estupidez humana….
 El luchar por un ideal y formar parte de la historia de la reivindicación frente al oprobio y la violencia internacional es cuestión de grandes, los enanos mentales no caben en esa categoría. Sabemos que los egos ensalzados no logran ver con claridad e imparcialidad, porque los intereses controlan la mediocridad y solo se recuerda la inmundicia del pasado llena de droga y corrupción, asesinatos y robos, de opulencia y descaro… pero los aportes del presente y del futuro solo lo viven los humildes que lograron superarse a sí mismos. Hoy vemos a muchos que se pasean por el mundo disfrutando de sus profesiones y educación, regaladas por el estado, pero esto se queda en silencio… no se es capaz de ver la imagen de la determinación, la vergüenza, la astucia… cuando puedan, entrarás en otra esfera.
Hoy muchos se enganchan una estrella en sus boinas, cachuchas, gorras y banderas, pero deberían pensarlo dos veces… es una ofensa a la memoria de los comandantes inmortales entregados a sus patrias y a sus pueblos, trabajadores tesoneros sin esperanza de lucros y opulencias. Los mediocres y por demás traidores a la causa, disfrutan del poder gracias al legado de  los grandes… traidores en esencia y consciencia. Hoy se quieren lucir en el potrero, cerrando filas ante los féretros de los inmortales… deberían apartarse y lucir sus rostros reales, solo deben cerrar filas en el estercolero.
Es tiempo de viajar, es tiempo de ver que harán los que vienen atrás –que a veces lucen hasta blandengues y pusilánimes-, porque hoy es tiempo de iniciar una nueva tarea infatigable, decorosa, inmortal…  Pero no os preocupéis el gigantes nos dejó los dardos de la palabra justa, la que será guardada en los corazones de los hombres de humanidad, por siglos, y seguirá retumbando y causando terror en las mentes de los nefastos imperios revividos por los comunes… Tenemos los dardos de: “Patria o muerte… Venceremos... Hasta la victoria siempre.”

Gracias por permitirnos soñar… sus estrellas siempre brillaran en el firmamento de la eternidad de los hombres justos. Y más para los que creemos que hay otras formas de vivir en este planeta, que no sea la explotación, la corrupción, el desafuero y la desvergüenza. Hoy otra estrella se cuelga en el firmamento, una estrella en el paseo del coraje y de la lucha en la firmeza de criterio, por creer en lo que se es y en lo que se debe hacer...    

lunes, 26 de septiembre de 2016

EL AMOR HUMANO ...

El amor humano es:

Misterioso
Laberíntico
Selectivo
Mañoso
Persistente
Eclíptico
Irracional...

Pero también:
Un recurso...
Escaso
Valioso
Maleable
Divertido
Comprometido
Abusador.

Y se manifiesta de maneras...
Singular
Plural
Incondicional
A veces compartido sin consentimiento.

Pero es la máxima manifestación que:
Comunica a todo lo viviente,
Lo conjunta
Lo multiplica
Lo sostiene
Lo envilece.

Y le da sentido a su vida, aun no la atenga en absoluto...

lunes, 22 de agosto de 2016

Países SIN PAISANOS, NACIONES SIN CIUDADANOS, PATRIA SIN PATRIOTAS…


Por milenios las sociedades congregadas bajo los criterios de humanidad, han tratado de forjar naciones. La nación como concepto de unidad de destino común, con una visión de identidad propia, con elementos que los haga fuertes e únicos.
Así nacen las patrias, fruto de un cúmulo de: ideas, ilusiones, pensamientos, deseos, principios, identidades culturales, que representan a una comunidad de congregados. Pero muchos países viven esa verdad solo en papales muertos, en sueños pasados, remotos, casi etéreos… Y así nunca logran  cuajar las intenciones y ejecutar las labores primarias que les dio su razón de ser. La gran pregunta sería ¿Por qué…? ¿Por qué algunos países lo logran y otros no…?
Muchas mentes cortas solo logran verlo en función de sus intereses particulares, sus riquezas, sus poderes, sumando pobrezas… Pero no logran ver que esos intereses, esas riquezas, esos poderes, fueron forjados por una comunidad y ellos solo heredan…
Si nos detenemos a pensar con cierta lentitud, y con cierto descuido de tiempo, respecto a la rigidez marcada por la historia, concluimos con cierta facilidad que, el denominador común del pasado y presente, ha sido el fruto la imposibilidad de legar, cultivar y hacer adherentes los principios en valores éticos y morales. Estigmas incapaces de penetrar en lo más profundo del tejido social, incapaces de permear las raíces mismas de la conciencia de los actores sociales.
Evidencia irrefutable de la incapacidad de forjar un carácter colectivo, engendrador de un ente social estéril, impredecible por su naturaleza humana laxa, circunstancial, mediocre, disminuida y hasta ajena a su propio denuedo.
Cuando se sabe que el carácter humano no es fruto de lo circunstancial, es inevitable descubrir que es el resultado del trabajo disciplinado y comprometido, convencido y entregado, fundido en el crisol de las dificultades, crisol en el que se descartan las escorias para lograr el metal más puro. Todo bajo procesos supervisados, legados, evaluados y corregidos para un logro… la excelencia. Pero cuando no se conoce ni siquiera las técnicas más elementales de la fundición… pocos resultados se podrán obtener aunque la materia prima sea de óptima calidad.
Cuando se es incapaz de reconocer que el objetivo consensuado para una acción, no es ni más ni menos, que el logro de: la felicidad, la paz, la solidaridad, el bienestar colectivo sobre el personal, el de propiciar un futuro para todos aquellos que les acompañan en la larga travesía del construir, lo que más tarde se puede hacer llamar, una nación.
Pero cuando al parecer las lagrimas y el sudor solo son capaces de manchar las servilletas y no son capaces de tocar las venas más sensibles del gen que nos distingue como animales, poco nos hace dignos de siquiera compararnos con las especies supuestamente primarias que nos acompañan en este globo flotante, el que viaja en la cola de una vía llamada Láctea, nominada de ese modo, para hacer la genuflexión a la madre gestora de todo lo viviente.
Pero tampoco, las manchas logran siquiera tocar el lienzo cerebral, mucho menos gotear esencia sobre el órgano latente, de una bella unidad viviente, carente de emociones, estéril en su cuenca uterina, en el que solo circula el caudal de la opulencia, el lucro, el poder mezquino, y la mediocridad, formando así en su intersticio… lo amorfo y minusválido.
¿Qué más puede manifestarse?  Los oídos sordos, los ojos ciegos, los corazones llenos de cicatrices de infartos subsecuentes, donde solo afloran las tristezas y las amarguras, de aquellos muertos en vida, estancados en las piletas repletas de sus mal olientes excrementos, conjuntado con los vertidos purulentos de las pústulas de aquellos enfermos del alma… y  vacíos de consciencia.
Una patria despojada de las acciones cotidianas, pero no más cierto reflejo de la liturgia de un  pasado huérfano, aprendido en las calles podridas e infestadas por el pasado mugriento. El que representa la conducta de la lucha colectiva forjada en la debilidad mental y la carencia espiritual. No hay mejor escenario del canibalismo, que el que se pone de manifiesto en: la mediocridad, el desorden, el irrespeto, la vulgaridad y las tropelías callejeras, calles… ¡Hay mis calles…! Lugar donde se forman, conforman y deforman, los ciudadanos de un mundo insólitamente desprovisto de visión y de futuro.
No en vano la realidad se manifiesta en las calles, los mercados, las cárceles y las oficinas… Lugar vivo donde late el corazón del pueblo maltrecho, rincones que representan el estado real del alma, con millardos de escondrijos sembrados con desesperanza e improvisación. Basurero del olvido, vertedero de la perspectiva. Cuerpo social vestido con harapos y perfumado con los correspondientes olores nauseabundos excitados.
Al parecer se acabaron las palabras, se apuraron las sorpresas, se agotaron las energías esenciales, se obscurecieron las quimeras, se extirparon a los portadores de sacos genitales, se extinguieron los patriotas…

Pero siempre es el mejor momento para recordar que sí se puede, solo se necesita una cosa… la transformación… pero solo la tuya. En ese denso momento, reaparece lo que pareciera imposible para el logro humano, aparece el elemento sutil, transparente, inigualable… aparece y se apodera ¡La Fe!