miércoles, 4 de enero de 2017

EL DILEMA ÉTICO Y MORAL DE LA SOCIEDAD GLOBAL



Cada fin de año intento reflexionar sobre algún tema de importancia. Uno que me llamara la atención y que fuera relevante, pero sobre todo que me haya causado escozor cerebral. Y el tema elegido fue: El dilema de la ética y moral social a nivel global.  Solo pensar en ello me causó un terremoto de complejidades mentales, puesto que me enfrentó a una realidad desgarradora.
Me hizo cuestionarme ¿qué es lo ético y moralmente correcto…? por supuesto encasillado en los principios clásicos aprendidos por los años de educación a los que me he sometido, por mis inquietudes como ser humanista. Y lo que es ético y moralmente correcto lleva a enfrentar al hombre social de la generación pasada, como soy –hombre de la tercera edad- a los que son los principios que manifiesta la sociedad del mundo global en pleno siglo XXI, o lo que se logra ver con claridad cuando se llega a la tercer edad...
Por lo regular el tema se hace más sencillo cuando se enfrenta a los principios de que: “lo que no es bueno para ti, no lo será para el otro” o “trata al otro como te gustaría ser tratado”, como también que “el derecho de la convivencia pacífica comienza con el respeto al derecho ajeno”. No creo que sea muy complicado comprender estos enunciados, pero todo dependerá de quien, como y donde se enarbolen dichos principios, de acuerdo a las continuas nuevas reglas impuestas por el poder de turno, ya que este actúa bajo los principios, del camaleón…
Pero lo que podemos ver es una realidad, marcada con un distintivo principio de doble rasero… el que lo describe como: “lo que favorece a mí y a mi clan, es lo correcto, pero cuando es el mismo tema que se aplica, pero en contra mía, entonces deja de ser lo correcto” y por ende te meto el poder por donde mejor te quepa…
Este dilema hoy está más expuesto que nunca, o por lo menos más visible, gracias a los medios de comunicación masivos, unos manipulados, otros vejados, unos vistos desde los intereses de ciertos grupos y los que intentan ser más independientes. Esto nos quiere decir que al parecer “el poder” es el que determina que es o ético y que no lo es… Como podemos ver, no es la razón y la lógica, no son las leyes y convenciones internacionales y locales, es, lo que el grupo de turno plantee como tal. Y será socialmente aceptado de acuerdo a cómo se pueda filtrar del mejor modo y argumentarlo con los tirones de moños más insólitos que pudiéramos imaginar…
Sabemos que la historia humana está plagada de estas distorsiones y pareciera que es “la regla de oro” que siempre imponen, los que más pueden… y será la regla vigente en el período en que se mantenga la supremacía. En ese momento no imperan los valores sociales establecidos por la civilización humana, pues se crean estándares supuestos, sobre puestos o mal puestos, con tal de doblegar la realidad infalible. Además se defienden con los métodos hartos conocidos –la fuerza- como primer motor social…
 Se crean conmociones, distorsiones, dificultades imperiosas, desgarros y todo ello hay que lidiarlo con los subsecuentes estadios de enfermedades psicofísicas, mentales y emocionales, sin contar con la pobreza y sus secuelas. Toda una sociedad cuya personalidad no logra madurar para encontrar el derrotero de comulgar con los principios que rigen a la naturaleza humana evolucionada y supuestamente desarrollada...
La sociedad global del siglo XXI se encuentra entre dos agua, o peor entre un cuarto de agua de un lado (los pendejos) y unos tres cuartos de aguas del otro lado (los que sostienen el poder), marcando aún más, en el desequilibrio de lo que se pudiera llamar sensatez. La sociedad no puede entender lo que le está sucediendo a sus estructuras fundamentales… pero que lo vive en carne propia con llagas abiertas y purulentas, y ésta es una triste realidad. Esto manifiesta el nivel de esclavitud vivido por el ser humano común, durante toda la historia conocida por el hombre social congregado, el que siempre lucha por su libertad o mejor, los que se atreven a plantearse ser libres, que precisamente no son las mayorías…
Vemos una sociedad llena de guerras, violencia sin control, donde los animales primarios se horrorizan del comportamiento del “rey de las especies”… daños al medio ambiente, robos en cada rincón del minúsculo planeta en que vivimos, engaños, desfachatez, principios retorcidos, hegemonías desproporcionadas, corrupción en cada instancia, un sociedad cargada de impuestos para enriquecer a minorías enquistadas, defensas de los derechos humanos de los delincuentes por encima de los derechos del vilipendiado, cárceles donde se gradúan en el más alto nivel, los que se adhieren a los principios vendidos y formulados, pero no adecuadamente entrenados para hacerlo con la suficiente elegancia y crueldad… en fin, para que enumerar más de lo que todos sabemos y que somos incapaces de darles una solución…
Como podemos ver el tema de lo ético y lo moral ya no son debatidos en las, escuelas, universidades, centros de formación primarios y están ausentes en las mayorías de las  familias, ya que no quieren quedar con cargo de consciencia, pues temen formar “personas desajustadas” para el mundo de la calle, el real mundo  de un futuro incierto. Se piensa que la calle les formará adecuadamente, si sobreviven en ellas…
Lo que si podemos dictaminar es que la sociedad del siglo global está en manos de personas enfermas, donde sus principios morales y éticos son: la opulencia, la violencia, la corrupción, el desmán, la mentira, el oprobio, el descaro. Todos principios ¡muy saludables!, manipulables, moldeables, retorcidos y sin dudas también ¡muy elegantes!… todos prestos a formar enfermos eternos, intelectualidad mediocre y poblaciones confundidas, seres amorfos, sin espíritu de lucha y sobre todo, esclavos… esclavos eternos… deslumbrados por cualquier… espejito, perdón… telefonito, perdón… cualquier medio que se les ponga en las manos para que sus cerebros queden en las etapas más alienadas posibles.
Es difícil ver con claridad el futuro que les espera a una sociedad como la que construimos con nuestro,  “¡a mí que me importa!” o “¿y yo que puedo hacer?” o simplemente no pensarlo... 

Pero recordemos al  viejo refranero que rezaba: “Árbol que crece torcido, jamás se endereza, y solo sirve para hacer leña”. Así inicia un nuevo año lleno de incertidumbre para los “súbditos del sistema” y muy bien delineado para los que se encuentran bajo las sombrillas de la nueva ética y moral del mundo global. Pero quiero recordarles que si hay mecanismos para darnos la sociedad que queremos, es cuestión de soñar, organizarse, luchar, tener principios y valores definidos y sobre todo, no cejar…         

jueves, 1 de diciembre de 2016

La partida de otro líder inmortal…

La partida de otro líder inmortal…
Nací cuando tú estrella regía en el firmamento latinoamericano… Me crié con tus incesantes entregas llenas de pasión y elocuencia... Y moriré con tus legados irrefutables...
Aprendí en este corto viaje que se puede ser patriota sin pasar factura, emulando al generalísimo Máximo Gómez, aprendí que se puede ser un ideólogo de la libertad de los pueblos, emulando al prócer José Martí, que se puede ser un político, sin ser corrupto y traidor a la causa que se enarbola desde los inicios. Que se puede ser un líder, acompañado con líderes compañeros, que un pueblo jamás olvidará, como al comandante Camilo y el carismático Che.
Aprendí que los pueblos siguen a ciertos líderes, cuando sienten que son genuinos. Aprendí que se puede ser un intelectual sólido si ser opulento y engreído. Quedó puesto de manifiesto… que se puede soñar e intentar hacer realidad sus sueños, frente a todas las adversidades. También aprendí que se tiene que luchar toda la vida por lo que se cree y por lo que tu convicción intima te dicta. Que se puede tener ideología y principios, aunque no todos compartan tu punto de vista…
Pero más aún, viví el proceso de que lo más difícil no es arriesgar la vida por la patria cuando se toman las armas para defender su integridad, sino que lo realmente difícil y complejo es, guiar a un pueblo a conectarse con los nuevos principios y hacer causa común. La dificultad de construir un país en valores y fundamentos diferentes a los propuestos e impuestos por siglos, impuestos por los imperios de siempre… los imperios de la esclavitud, imperios del feudalismo, imperios del colonialismo, imperios del capitalismo voraz, los imperios de las dictaduras militares, los imperios de la banca y corporaciones internacionales impúdicas… y aprendí que lo más difícil es enfrentar la apatía y la frustración de los comunes.
 Viví el proceso en el que se intentó matar de hambre a un pueblo con bloqueos, a pueblos indefensos… pero que estos salen victoriosos cuando se tiene vergüenza… Viví la experiencia de que a los hombres se les respeta cuando su coraje es genuino y que sus principios no se negocian por migajas. Vi como con la inteligencia, la astucia y capacidad de anticiparse, vence a ejércitos multinacionales, a las maquinarias de destrucción masiva y sobre todo vencer a la desvergüenza y la ratería.
Vi cómo se hizo todo lo que se puede hacer, vendiendo la imagen e idea del fracaso, para que se fraguara en la mente de los pueblos explotados... Hasta muchos de los propios se hicieron cautivos de la encomienda, pero con gallardía se logró ganar un espacio, que aquellos conducidos impúdicos inquisidores jamás podrán ocupar y mucho menos lucir…
Sé que se ha querido vender la idea que solo dejaste pobreza material, que derrotaste a tus rivales sin compasión, pero esos, no cuestionan si esos rivales hubieran hecho lo contrario, o que los mismos estuvieran a la altura de la solidaridad y de la entrega. ¿Qué han hecho por sus pueblos, esos detractores…? Es por ello que no se habla de todos los niños que nacieron bajo tu signo zodiacal, que se criaron y vivieron orgullosos de ser parte de la historia, con salud, educación y dignidad… pero hoy eso simplemente se considera una obligación, por aquellos que pocos han trabajado para merecerlo.  
Se intenta opacar la entrega de los compañeros que creyeron en ti y que fueron soldados abanderados de la solidaridad humana, la justicia social y el derecho de la autodeterminación de los pueblos. Pero en el discurrir de los años, el cieno se posa y deja ver con claridad la desvergüenza y el doble racero. Sabemos que los egos no dejan ver con claridad sus intenciones últimas y mucho menos la imparcialidad en los hechos, que los intereses contrastan con la mediocridad, los que azuzan con el miedo y con el terror sin límites, manifiesto en los confines de nuestro minúsculo planeta, y sobre todo a los que no se someten.
Pero cuidado, tampoco nos ciega el ego, errores se cometieron y muchos. El sistema y el hombre no se acoplaron con facilidad a la ideología de lo compartido, sé que se violaron las leyes que sustentaban la ideología, cuando se estudia con cuidado y mesura su filosofía, la que se estancó por falta de pensadores o por opresión de los inflados de poder. Pero sobre todo el fracaso radicó en que se sobre estimó al hombre mismo, el que no está preparado para un nuevo sistema, basado en lo compartido, lo justo, lo solidario y de libre pensamiento.
Muchos pueblos abrazaron la solidaridad social durante la ignominia, cuando quedaron destruidos por las guerras y cuando las hambrunas asolaron. Claro… allí la solidaridad si primó y fue bienvenida, pero cuando quedó resuelto el conflicto y se normalizo las carencias, de nuevo brotaron los egos enfermizos del “yo primero y los demás que se jodan…” Al parecer la necesidad no ha sido suficiente y el despelote no ha llevado suficiente agua para el desborde del cauce… solo tal vez, entonces se comprenderá que la forma de vivir que nos venden, solo nos lleva al derrotero del… descojonamiento por Víctor Hugo. Próxima novela que será escrita por algún espectador anonadado y absorto de la estupidez humana….
 El luchar por un ideal y formar parte de la historia de la reivindicación frente al oprobio y la violencia internacional es cuestión de grandes, los enanos mentales no caben en esa categoría. Sabemos que los egos ensalzados no logran ver con claridad e imparcialidad, porque los intereses controlan la mediocridad y solo se recuerda la inmundicia del pasado llena de droga y corrupción, asesinatos y robos, de opulencia y descaro… pero los aportes del presente y del futuro solo lo viven los humildes que lograron superarse a sí mismos. Hoy vemos a muchos que se pasean por el mundo disfrutando de sus profesiones y educación, regaladas por el estado, pero esto se queda en silencio… no se es capaz de ver la imagen de la determinación, la vergüenza, la astucia… cuando puedan, entrarás en otra esfera.
Hoy muchos se enganchan una estrella en sus boinas, cachuchas, gorras y banderas, pero deberían pensarlo dos veces… es una ofensa a la memoria de los comandantes inmortales entregados a sus patrias y a sus pueblos, trabajadores tesoneros sin esperanza de lucros y opulencias. Los mediocres y por demás traidores a la causa, disfrutan del poder gracias al legado de  los grandes… traidores en esencia y consciencia. Hoy se quieren lucir en el potrero, cerrando filas ante los féretros de los inmortales… deberían apartarse y lucir sus rostros reales, solo deben cerrar filas en el estercolero.
Es tiempo de viajar, es tiempo de ver que harán los que vienen atrás –que a veces lucen hasta blandengues y pusilánimes-, porque hoy es tiempo de iniciar una nueva tarea infatigable, decorosa, inmortal…  Pero no os preocupéis el gigantes nos dejó los dardos de la palabra justa, la que será guardada en los corazones de los hombres de humanidad, por siglos, y seguirá retumbando y causando terror en las mentes de los nefastos imperios revividos por los comunes… Tenemos los dardos de: “Patria o muerte… Venceremos... Hasta la victoria siempre.”

Gracias por permitirnos soñar… sus estrellas siempre brillaran en el firmamento de la eternidad de los hombres justos. Y más para los que creemos que hay otras formas de vivir en este planeta, que no sea la explotación, la corrupción, el desafuero y la desvergüenza. Hoy otra estrella se cuelga en el firmamento, una estrella en el paseo del coraje y de la lucha en la firmeza de criterio, por creer en lo que se es y en lo que se debe hacer...    

lunes, 26 de septiembre de 2016

EL AMOR HUMANO ...

El amor humano es:

Misterioso
Laberíntico
Selectivo
Mañoso
Persistente
Eclíptico
Irracional...

Pero también:
Un recurso...
Escaso
Valioso
Maleable
Divertido
Comprometido
Abusador.

Y se manifiesta de maneras...
Singular
Plural
Incondicional
A veces compartido sin consentimiento.

Pero es la máxima manifestación que:
Comunica a todo lo viviente,
Lo conjunta
Lo multiplica
Lo sostiene
Lo envilece.

Y le da sentido a su vida, aun no la atenga en absoluto...

lunes, 22 de agosto de 2016

Países SIN PAISANOS, NACIONES SIN CIUDADANOS, PATRIA SIN PATRIOTAS…


Por milenios las sociedades congregadas bajo los criterios de humanidad, han tratado de forjar naciones. La nación como concepto de unidad de destino común, con una visión de identidad propia, con elementos que los haga fuertes e únicos.
Así nacen las patrias, fruto de un cúmulo de: ideas, ilusiones, pensamientos, deseos, principios, identidades culturales, que representan a una comunidad de congregados. Pero muchos países viven esa verdad solo en papales muertos, en sueños pasados, remotos, casi etéreos… Y así nunca logran  cuajar las intenciones y ejecutar las labores primarias que les dio su razón de ser. La gran pregunta sería ¿Por qué…? ¿Por qué algunos países lo logran y otros no…?
Muchas mentes cortas solo logran verlo en función de sus intereses particulares, sus riquezas, sus poderes, sumando pobrezas… Pero no logran ver que esos intereses, esas riquezas, esos poderes, fueron forjados por una comunidad y ellos solo heredan…
Si nos detenemos a pensar con cierta lentitud, y con cierto descuido de tiempo, respecto a la rigidez marcada por la historia, concluimos con cierta facilidad que, el denominador común del pasado y presente, ha sido el fruto la imposibilidad de legar, cultivar y hacer adherentes los principios en valores éticos y morales. Estigmas incapaces de penetrar en lo más profundo del tejido social, incapaces de permear las raíces mismas de la conciencia de los actores sociales.
Evidencia irrefutable de la incapacidad de forjar un carácter colectivo, engendrador de un ente social estéril, impredecible por su naturaleza humana laxa, circunstancial, mediocre, disminuida y hasta ajena a su propio denuedo.
Cuando se sabe que el carácter humano no es fruto de lo circunstancial, es inevitable descubrir que es el resultado del trabajo disciplinado y comprometido, convencido y entregado, fundido en el crisol de las dificultades, crisol en el que se descartan las escorias para lograr el metal más puro. Todo bajo procesos supervisados, legados, evaluados y corregidos para un logro… la excelencia. Pero cuando no se conoce ni siquiera las técnicas más elementales de la fundición… pocos resultados se podrán obtener aunque la materia prima sea de óptima calidad.
Cuando se es incapaz de reconocer que el objetivo consensuado para una acción, no es ni más ni menos, que el logro de: la felicidad, la paz, la solidaridad, el bienestar colectivo sobre el personal, el de propiciar un futuro para todos aquellos que les acompañan en la larga travesía del construir, lo que más tarde se puede hacer llamar, una nación.
Pero cuando al parecer las lagrimas y el sudor solo son capaces de manchar las servilletas y no son capaces de tocar las venas más sensibles del gen que nos distingue como animales, poco nos hace dignos de siquiera compararnos con las especies supuestamente primarias que nos acompañan en este globo flotante, el que viaja en la cola de una vía llamada Láctea, nominada de ese modo, para hacer la genuflexión a la madre gestora de todo lo viviente.
Pero tampoco, las manchas logran siquiera tocar el lienzo cerebral, mucho menos gotear esencia sobre el órgano latente, de una bella unidad viviente, carente de emociones, estéril en su cuenca uterina, en el que solo circula el caudal de la opulencia, el lucro, el poder mezquino, y la mediocridad, formando así en su intersticio… lo amorfo y minusválido.
¿Qué más puede manifestarse?  Los oídos sordos, los ojos ciegos, los corazones llenos de cicatrices de infartos subsecuentes, donde solo afloran las tristezas y las amarguras, de aquellos muertos en vida, estancados en las piletas repletas de sus mal olientes excrementos, conjuntado con los vertidos purulentos de las pústulas de aquellos enfermos del alma… y  vacíos de consciencia.
Una patria despojada de las acciones cotidianas, pero no más cierto reflejo de la liturgia de un  pasado huérfano, aprendido en las calles podridas e infestadas por el pasado mugriento. El que representa la conducta de la lucha colectiva forjada en la debilidad mental y la carencia espiritual. No hay mejor escenario del canibalismo, que el que se pone de manifiesto en: la mediocridad, el desorden, el irrespeto, la vulgaridad y las tropelías callejeras, calles… ¡Hay mis calles…! Lugar donde se forman, conforman y deforman, los ciudadanos de un mundo insólitamente desprovisto de visión y de futuro.
No en vano la realidad se manifiesta en las calles, los mercados, las cárceles y las oficinas… Lugar vivo donde late el corazón del pueblo maltrecho, rincones que representan el estado real del alma, con millardos de escondrijos sembrados con desesperanza e improvisación. Basurero del olvido, vertedero de la perspectiva. Cuerpo social vestido con harapos y perfumado con los correspondientes olores nauseabundos excitados.
Al parecer se acabaron las palabras, se apuraron las sorpresas, se agotaron las energías esenciales, se obscurecieron las quimeras, se extirparon a los portadores de sacos genitales, se extinguieron los patriotas…

Pero siempre es el mejor momento para recordar que sí se puede, solo se necesita una cosa… la transformación… pero solo la tuya. En ese denso momento, reaparece lo que pareciera imposible para el logro humano, aparece el elemento sutil, transparente, inigualable… aparece y se apodera ¡La Fe!             

martes, 17 de mayo de 2016

LOS JARDINEROS DE LA CONSCIENCIA…


El arte de los jardineros, por siglos ha sido el de transformar un espacio baldío, desordenado, contaminado y sin gracia, en uno ordenado, armónico, pulcro, y con un valor exaltado, que logre recrear el espíritu y gratificar el alma.
Los preceptos usados para alcanzar tales virtudes, en un pequeño espacio, deben estar circunscrito a valores, ideales, concepciones, y ciertos conocimientos que, armonizados con la concepción de una interpretación cosmogónica de la realidad. Y esa acción arroja como resultado una exaltación del espíritu humano, hacia el logro de los principios que regocijaran al humano mismo, y que lo diferencia de las demás criaturas, que comparten los mismos espacios que les fueron legados.
Es sabido que la formación y el cultivo de la mente jardinera, para lograr la clarividencia en una consciencia que emulara lo superior, requiere de un arduo trabajo, el cual por siglos ha permitido llevar al hombre animal, a ser… un hombre social. De llevar al hombre bárbaro, a ser un hombre solidario y comprometido con los mejores valores universales que caracterizan la evolución, lo que lo eleva a la categoría de… pensantes.
Los jardineros logran entender que las malezas no requieren de ser cultivadas o sembradas… estas se propagan, como plagas, sin control alguno, por sus fuerzas inherentes. Y que no requieren de intervención del hombre sabio, para ocupar todos los espacios, que son abandonados por: la abulia, la desazón, la mediocridad, el sinsentido, la inconsciencia y la inmoralidad.
Pero los jardineros de la consciencia nunca dejan sus espacios sin la atención adecuada, ya que si lo hicieran, el costo para volverlos a llevar a su esplendor antes exhibido, acarrearía un escuerzo y un precio, que muchos no estarían dispuestos a pagar. Los viejos jardineros siempre han sabido trabajar cada día, para limitar las propagaciones de las malezas y los bichos, que dañarían sus pulcros trabajos, por ello el trabajo es una prioridad impostergable. El tiempo, las aves, los insectos, y el viento, no son sus enemigos, aunque sepa que transportan las semillas de sus adversidades, reconoce que son solo los vehículos, y aprende de ellos. Y ellos y por ello,  solo se mantiene atento, para evitar su propagación.  Reconoce que es una tarea del día a día y con una abnegación impoluta, con una demostración de amor y entrega, que jamás el dinero o las riquezas pudieran pagar.
Las cualidades que adornan a los jardineros de la consciencia son: la entereza, la infatigable entrega, el cultivo del buen gusto y las virtudes que exaltan el espíritu y la mente. Logran ver con claridad los espacios y sus diseños más armónicos. Logran ver con antelación, los tiempos y los climas adversos, logran conocer las estaciones y sus cambios. Ajustan sus estrategias, y aprenden de sus errores, y el de sus otros compañeros de labor. Disfrutan de sus tareas y de sus logros, y sin esperar más recompensa que, dejar un espacio… cerca de la perfección, o por lo menos intentarlo.

Aquellos que se embarcan en esta hermosa tarea, no se recrean en los resultados finales, se recrean en el proceso y le transmiten a sus vástagos el amor por la tarea realizada, continua e impostergable. Cada día sus consciencias se aclaran y logran ser espejos de su propia realidad interna, dejando en sus espacios el perfume de los aromas más sutiles… Y para lograr todo esto,  solo se relaja y piensa… Para luego actuar en consecuencia.         

miércoles, 4 de mayo de 2016

Fredy Nadal Castellanos: Un proceso social descabezado.

Fredy Nadal Castellanos: Un proceso social descabezado.: Cuando analizamos los diferentes periodos históricos de la humanidad, vemos claramente marcas ideológicas y filosóficas en ellos. Propue...

Un proceso social descabezado.


Cuando analizamos los diferentes periodos históricos de la humanidad, vemos claramente marcas ideológicas y filosóficas en ellos. Propuestas que arrastraron consecuentemente los procesos sociales, y que se iniciaron con cuestionarse y entenderse como criaturas frente al universo cambiante, hasta perfilar sus sistemas políticos, económicos, y la organización social que las rigieron y que las rigen en la actualidad en su conjunto.
Y estas fuerzas - las que mueven la estructura social- se sustentan de algún modo, en los enfrentamientos dinámicos de dichas fuerzas y sus contradicciones, las que actúan en cada momento histórico, acompañadas por las posturas ideológicas y los intereses creados por las partes enfrentadas.
Ahora bien, cuando en algún momento la fuerza social se polariza y no entiende o acepta o aplasta a sus oponentes, -como fuerza antagónica-, se estanca la dinámica de la generatriz social. Y esto simplemente se cataloga como un periodo de paralización o entumecimiento, un periodo sin fuerza, un periodo confinado a la falta de creatividad revolucionaria. Promoviendo así un momento corrupto, sin ideologías pujantes, y por tanto sin una filosofía cuestionadora de la realidad.
El pensamiento filosófico organizado como método, hoy se encuentra reducido a querer explicar los fenómenos materiales del universo desconocido, en una actitud reduccionista sin precedente. Los seres pensantes, aparentemente agobiados o dejados sin argumentos o fastidiados por la presión social, y por ende marginados, (puesto que el pensar filosófico no produce recursos financieros mediatos), ha dejando la sociedad acéfala, tal agónico motor sin energía.
Un reduccionismo que solo enfrenta el diario vivir, el diario consumo, en la búsqueda de la permanencia insulsa, marcada por las prebendas económicas, mientras que el estudio del pasado, presente y futuro del movimiento filosófico, histórico y social, queda relegado al plano de la abulia. Y una sociedad que no se cuestiona su pasado histórico, no se cuestiona los fundamentos de su presente, y no perfila sus acciones en una visión de futuro,  bajo  la mirada de una ideología coherente, o un prisma filosófico gestor, simplemente es una nave a la deriva.
El no poder coordinar suficientes ideas que permita dar contornos a los procesos, se manifiesta como, la esterilidad social. Y es una realidad en la que nos encontramos sumidos hoy día. Los agentes sociales de tendencia revolucionaria, estancada en un pasado amorfo y trunco, y las tendencias conservadoras estancadas en un pasado rancio y corrompido, marcan esta realidad. Y no se es capaz de ver con claridad que gracias a el pasado reciente, donde los enfrentamientos ideológicos, y filosóficos, impulsaron a la humanidad a eventos que no se habían registrado en toda la historia de la humanidad precedente. Y hoy se encuentra dicho motor social paralizado por el cansancio, el conformismo, y la desazón.
No tenemos debates ideológicos, no tenemos propuestas filosóficas que enfrenten la vacuidad, simplemente estamos arrastrados por los patrones dejados en viejos baúles del pasado. No somos capaces de cuestionar y pensar, organizar y crear una nueva visión renovadora, como si el cuerpo social estuviera, en lecho de muerte.
Los nuevos actores sociales, tienen un reto no visto en el pasado, pues parecería haberse agotado el sentido creativo y renovador, el concepto de revolucionario, ha quedado relegado al plano de lo utópico, como si los soñadores habrían desaparecido de la faz de la tierra… Ya no es el miedo a las represalias, ya no es miedo a los sistemas dictatoriales, es simplemente… abulia.
El reto de y la creación de nuevos sistemas, principios, propuestas, está reducido a cómo hacerse más ricos en el menor tiempo posible, y en como consumir cuanto artefacto o extravagancia exista. Hoy la idealización de un mundo basado en principios de libertad, solidaridad, y búsqueda de justicia, simplemente ha caído en un hueco tan profundo, que la luz de la consciencia no logra disipar, las espesas nubes negras del desatino.
Al parecer solo queda esperar el próximo enfrentamiento de las fuerzas que mueven la cosa social, y ese enfrentamiento no parece ser entre clases beligerantes y contradictorias por esencia, y todo apunta a que el próximo enfrentamiento que podemos esperar es, el del nuevo esclavo social, frente al estado corrupto que gobierna en la actualidad a todo los países del mundo civilizado, o supuestamente civilizado. Donde convergen todos los actores de todos los tiempos pasados y presentes, pero con un solo fin… ¡disfrutar de la rapiña! y en contra partida, los inocentes e insulsos esclavos, mentalmente disminuidos, e incapaces de hacer causa común.
Y si no aconteciera de ese modo, solo queda esperar que la naturaleza se levante en contra de las criaturas que atentan en contra de la superveniencia de la madre gestora. Y esto porque en el pasado reciente, se partió del principio que los recursos naturales era infinito, y hoy despertamos en una realidad que niega estas posturas… Si no encontramos el sentido de una humanidad diversa, solidaria y realista, basada en el sentido común de las criaturas pensantes, mesurados en sus conductas y consumos, simplemente estamos destinados, a la extinción…

Todo lo planteado parecería ser un acto de rebeldía, pero debemos tomar las palabras de Albert Camus en cuestión, cuando nos decía en su obra, El hombre rebelde: “La rebeldía no es en modo alguno una reivindicación de la libertad total. Por el contrario, la rebeldía entabla el proceso de la libertad total. Discute precisamente el poder ilimitado que autoriza a un superior a violar la frontera prohibida…